Nacido y criado en una familia ligada al deporte, Vittorio Gorziglia Reyes (17 años) se alista para defender al país en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar 2026. El joven lanzador de disco viene de conseguir el oro en los Juegos Suramericanos de la Juventud de Panamá disputados en abril de este año.
Su núcleo más cercano, conformado por su madre, Carola Reyes, quien fuera seleccionada nacional de vóleibol; su padre, Franco Gorziglia; y sus cuatro hermanos Colomba, Gracia, Franco y Florencia, han impulsado su carrera al estar todos ligados al deporte.
“Mi familia es la gran promotora del atletismo y el deporte, también mi colegio. Esos son los dos pilares que yo tuve para el atletismo y el deporte. Desde chico yo veía a mi hermano grande hacer atletismo y yo lo encontraba increíble y dije: ‘Yo quiero hacer lo mismo’”, dice Vittorio.
Desde un inicio, ‘Vitto’ llamó la atención de su ahora entrenador Eduardo Sotomayor, quien recuerda así una de las primeras competencias en las que vio al deportista en acción: “Me sorprendió su explosividad. Para mí la fuerza explosiva es un elemento tremendamente importante en un lanzador y Vittorio tenía eso. Es un atleta bastante coordinado, rápido, pero muy explosivo”, agregando que “ahí uno ve que tiene un motor que le va a generar un buen rendimiento futuro”.
Equilibrio con los estudios
Las intensas semanas de entrenamiento han llevado al deportistan nacional a buscar formas de compatibilizar su carrera como lanzador y sus estudios escolares. “Yo lo que hago es no perder el tiempo. No estar ahí en redes sociales o estar jugando videojuegos, sino hacer los deberes primeros, estudiar y después partir a entrenar”, explica.
Su madre agrega: “Tiene dos objetivos claros, su colegio y su deporte. Sale del colegio, lo voy a buscar yo, se toma un té, después lo llevo al entrenamiento y estudia en el auto. Vuelve a la casa, come con nosotros, se ducha y sigue estudiando”.
Vittorio intenta mantener ordenada su vida académica ya que le gustaría en un futuro poder complementar su carrera deportiva con la universidad: “A mí me gustaría tener una carrera profesional junto al deporte. Porque a veces el deporte quedas estancado o es un poco más difícil. En cambio, la carrera profesional te puede llevar mucho más adelante”.
Panamá, un objetivo logrado
El novel lanzador chileno aportó uno de los 18 metales dorados que consiguió la delegación del Team Chile en los Juegos Suramericanos de la Juventud de Panamá 2026. Con una marca de 57.77 metros, Gorziglia consiguió subirse al podio y colgarse la presea de oro, consiguiendo así el logro deportivo más importante en su promisoria carrera como deportista.
“Fue demasiado emocionante, porque uno ve cómo el trabajo detrás de todo esto funcionó. Es increíble pensar que logré las metas que nos pactamos en el proceso de preparación, que en su momento parecían muy lejanas”, dice Gorziglia.
Su madre recuerda: “Estábamos con su papá viéndolo en la televisión y pasa que de repente aparecía y volvía a desaparecer por la transmisión, pero él nos iba contando por WhatsApp. De repente me llama y me dice ‘Mamá, salí primero’. Con Franco nos emocionamos muchísimo porque ha habido de todo en esta carrera deportiva, no ha sido solamente ganar, ganar y ganar. Ha tenido de todo”.
Soñar está permitido: Dakar 2026
El discóbolo piensa en grande para el megaevento africano. “El objetivo de los Juegos es subirme al podio, me siento súper bien y confiado de que puedo lanzar muy bien y obtener un resultado positivo. Espero que las condiciones estén buenas y ojalá que los rivales quizás no estén en su mejor día”, recalca el discóbolo.
Carola agrega: “Sería raro que no quisiera ganar. Si gana o no gana, eso ya no está en manos nuestras ni en manos de él, pero todo el trabajo previo para poder ganar lo está haciendo y si gana, increíble. Y si no gana, lo voy a querer igual”, señalando que “haber llegado a ese nivel de campeonato donde al atletismo le dieron tres espacios para Chile y que uno de esos sea para un hijo tuyo, me llena de orgullo”, cerró.
Su entrenador Eduardo no le pone presión a una hipotética medalla y piensa en un proceso a largo plazo. “He tratado siempre, por lo menos con mis atletas, de que vayan paso a paso. No me gusta quemar etapas diciendo que ahora a los 17 años es su máximo rendimiento. Mi objetivo es que llegue, quizás, en 10 años más a los Juegos Olímpicos. Entonces, por eso no es necesario apurar un proceso ni nada”.

