El triatleta nacional de 17 años será uno de los 18 deportistas nacionales que emprenderá rumbo a Senegal para participar en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026. San Martín viene de obtener dos preseas doradas en los Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026 y sueña con colgarse un nuevo metal en su primera aventura olímpica.
Herencia familiar
Siete años han pasado desde que Raimundo San Martín Naranjo entró al mundo del triatlón con influencia directa de su padre, Rodrigo San Martín, quien practica esta disciplina hace 15 años. Sus hermanos mayores, Rodrigo y Daniela San Martín, también son atletas y fueron los ejemplos a seguir de Raimundo en el mundo del deporte.
La pandemia puso freno a su desarrollo como triatleta, algo que no impidió que el joven especialista pudiese seguir creciendo en su camino como deportista de alto rendimiento. Tras el parón por el confinamiento, “Rai” comenzó a entrenar con Javier Ubilla en el equipo de triatlón de la Universidad Católica, con quien pudo dar un salto de calidad en su preparación.
Ubilla recuerda: “Raimundo dejó de hacer triatlón, estuvo un tiempo fuera por el tema de la pandemia y volvió unos años después. Cuando regresó, entró a la categoría juvenil que es la que estoy trabajando en estos momentos. De ahí no hemos parado hasta ahora y de a poquito ha ido creciendo y avanzando en este mundo del triatlón”.
Doble oro: un sueño cumplido
En abril pasado Raimundo participó en los Juegos Suramericanos de la Juventud de Panamá 2026, aportando dos preseas de oro para el Team Chile. El novel triatleta chileno consiguió subirse al podio tras salir victorioso en la competencia masculino y en el relevo por equipos mixtos, destacando en ambas prueba con una soberbia actuación en el ciclismo.
Al recordar el momento en el que obtuvo el metal, San Martín recuerda: “En el momento no dimensioné lo que había logrado, me di cuenta un par de días después”, agregando que “sentí orgullo, fue increíble poder subir al podio y cantar el himno nacional”.
Javier Ubilla, que pudo acompañar a Raimundo en su periplo por Centroamérica, vivió in situ la alegría de su alumno: “Era algo que él quería, lo estaba buscando antes de viajar y poder haber conseguido el oro fue súper gratificante no solo para él, sino para todo el club y también para su familia”.
Para esta ocasión, su familia pudo viajar y acompañar al más pequeño de la familia en el megaevento. Algo que toma aún más importancia para el deportista chileno, porque al cruzar la meta y darse cuenta de que era medallista de oro pensó en su “familia, en todo lo que me han apoyado para llegar hasta acá y los sacrificios que han hecho por mí”, menciona.
Su padre recuerda: “Se me llenaron los ojos de lágrimas cuando ‘Rai’ se sube al podio y veo la bandera chilena flamear y también escuchar el himno nacional”, añadiendo que “Raimundo estaba muy muy concentrado, tenía convicción de que iba a ser una buena competencia, tenía harta confianza, pero las carreras hay que correrlas y lo hizo muy bien”.
Con la mente en Dakar 2026
En septiembre pasado, Raimundo se trasladó a España para preparar los Juegos Olímpicos de la Juventud. El objetivo del viaje fue entrenar en condiciones climáticas similares a las que puede enfrentar en el continente africano.
“Vamos a un país con alto porcentaje de humedad, con harto calor, casi rondando los 35 grados. Entonces, va a ser quizás un poquito más fuerte que en Panamá. Por esto tomamos la decisión de ir a España, que están en verano allá, aprovechando también el Mundial específico junior”, explica el entrenador Javier Ubilla.
San Martín sabe que las condiciones climáticas pueden ser adversas, pero no quiere limitar sus sueños: “Va a ser duro con el calor y la humedad, pero voy a Dakar con ganas de subirme al podio de nuevo. Es un sueño colgarme una medalla olímpica y ser competitivo a nivel mundial en el triatlón”.
Su padre sueña con ver a su hijo conquistar los principales escenarios mundiales del triatlón, pero sin dejar de lado la felicidad de Raimundo: “Mi principal anhelo es que ‘Rai’ sea feliz. Siempre hemos hablado con su mamá y sus hermanos de que en la medida que nosotros veamos que Raimundo está sonriendo detrás de una carrera, aunque tenga buenos o malos resultados, estaremos felices de poder verlo avanzar en el deporte. La felicidad de nuestro hijo es por lejos el primer objetivo”, cierra.

