En un ambiente cargado de emoción y simbolismo, ABA Ancud hizo historia al coronarse campeón de la Copa Chile JugaBet by Cecinas Llanquihue 2024, tras vencer al Colegio Los Leones de Quilpué en una final inolvidable. La victoria puso fin a 35 años de espera para la fiel fanaticada ancuditana, que abarrotó el Gimnasio Fiscal en una jornada que quedará grabada en la memoria de la ciudad.
El triunfo llegó en un día especial para el básquetbol local, marcado por el homenaje a Luís «Caco» Suárez, ícono del deporte chilote y campeón de Dimayor en 1987 con Deportes Ancud, cuyo nombre fue inmortalizado al rebautizar el Gimnasio Fiscal en su honor. Suárez, exseleccionado nacional, falleció recientemente a los 77 años, y el equipo le dedicó este ansiado título.
Una victoria trabajada desde el salto inicial
Impulsados por el fervor de su hinchada, los dirigidos por Cipriano Núñez saltaron al parquet con la determinación de no dejar escapar la oportunidad de consagrarse en casa. Desde el primer minuto, ABA Ancud mostró un juego colectivo sólido, liderado por un inspirado Franco Morales, quien con 13 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias asumió el liderazgo en los momentos clave del partido.
Aunque Los Leones, liderados por la dupla extranjera de Jerry Evans (22 puntos, 6 asistencias) y Roquez Johnson (8 puntos, 11 rebotes), dieron pelea con potencia en la pintura y el aporte perimetral de Nicolás Rebolledo y Sergio Mijares, el equipo ancuditano siempre encontró respuestas.
El colombiano Álvaro Peña (13 puntos, 6 rebotes) y Nahuel Martínez (17 puntos, 3 asistencias) brillaron en los momentos de presión, mientras que Derrick Woods, con 15 puntos, 9 rebotes y su energía incansable, se llevó el premio MVP Molten de la gran final, siendo pieza fundamental para contener las embestidas del rival.
Una celebración que trasciende el básquetbol
El marcador final desató una celebración ordenada pero apasionada en el Gimnasio Fiscal, donde miles de hinchas entonaron la tradicional bendita ancuditana, que se ha convertido en símbolo de las hazañas deportivas del equipo. Este título, el primero desde los campeonatos de Dimayor en 1987 y 1989, representa mucho más que un trofeo: es un homenaje al legado de generaciones de basquetbolistas y aficionados que mantuvieron viva la pasión por el deporte en la isla.
En el día mundial del básquetbol, ABA Ancud no solo levantó un trofeo, sino que revitalizó el espíritu deportivo de una ciudad que respira básquetbol. Para los 42 mil habitantes de Ancud, este campeonato será recordado como el renacer de una tradición que nunca dejó de latir.