La selección nacional afina detalles para enfrentar uno de los desafíos más importantes de su historia, con la mirada puesta en consolidarse entre las principales potencias del pádel mundial.
El pádel chileno vive un momento de crecimiento sostenido y ya tiene un objetivo claro en el horizonte: el Mundial de Pádel Doha 2026. La competencia, que reunirá a las mejores selecciones masculinas y femeninas del planeta en Qatar, representa una nueva oportunidad para que Chile demuestre el avance que ha experimentado durante los últimos años.
Tras una destacada participación en el Mundial de 2024, donde la selección masculina logró ubicarse entre los mejores equipos de la competencia, la ilusión de volver a competir al más alto nivel se mantiene intacta. El desafío ahora es dar un paso más y luchar por posiciones de mayor relevancia frente a potencias tradicionales como Argentina, España, Italia y Portugal.
El proceso de preparación contempla la realización de selectivos nacionales organizados por la Federación Nacional de Pádel de Chile (FEPACHI), que durante 2026 ha desarrollado competencias en diversas ciudades del país, fortaleciendo la base competitiva y permitiendo identificar a los jugadores con mejor rendimiento para integrar las selecciones nacionales.
Además, la presencia de torneos internacionales en territorio nacional, como el FIP Bronze Viña del Mar 2026, ha contribuido a elevar el nivel de los deportistas chilenos al enfrentarlos con jugadores de experiencia internacional y sumar valiosos puntos para el ranking mundial.
Desde el entorno del pádel nacional existe optimismo respecto al futuro de la disciplina. El aumento de clubes, academias y torneos federados ha generado una plataforma sólida para el desarrollo de nuevas figuras, mientras que la experiencia acumulada en competencias internacionales permite proyectar una selección más competitiva para la cita mundialista.
Con Doha cada vez más cerca, Chile continúa trabajando para llegar en las mejores condiciones posibles a la máxima cita del pádel. La meta no será únicamente participar, sino demostrar que el país está preparado para competir de igual a igual con las principales potencias del circuito internacional.
