

El de semana, Estados Unidos realizó una operación militar en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro. Donald Trump aseguró que su gobierno asumirá temporalmente el control del país, lo que provocó fuertes reacciones internacionales y aumentó la incertidumbre en el corto plazo.
En Chile, el IMACEC sorprendió a la baja. En noviembre la actividad creció un 1,2% interanual. Este dato, junto con el debilitamiento del mercado laboral, vuelve a poner sobre la mesa un nuevo recorte de tasas en la próxima reunión del Banco Central de Chile (BCCh).


Este fin de semana, Estados Unidos anunció la captura de Nicolás Maduro en el marco de una operación militar en Caracas.
La noticia abrió preguntas inmediatas sobre sanciones, estabilidad institucional y el futuro económico de Venezuela.
¿Qué se está poniendo en precio?
Venezuela lleva años fuera del mercado financiero tradicional, con su deuda en default y restricciones severas por sanciones.
Por eso, hoy Venezuela se transa más como una apuesta a escenarios futuros que como un caso de fundamentos.
Ahora, lo que cambió es la probabilidad que el mercado asigna a una eventual normalización: un proceso político que permita inversión, recuperación petrolera y negociación con acreedores.
El petróleo importa, pero toma tiempo
Si hay una salida institucional que permita estabilización, el impacto más estructural pasa por el petróleo.
Desde Estados Unidos se ha planteado la intención de revitalizar el sector petrolero con participación de compañías estadounidenses, pero el mercado no reaccionó como si una mayor oferta venezolana fuera a aparecer rápidamente.
Incluso con un escenario político más favorable, subir producción toma tiempo. Venezuela enfrenta cuellos de botella operativos, infraestructura deteriorada, restricciones logísticas y un marco regulatorio que todavía es incierto.
¿Por qué subieron los bonos?
Donde la reacción fue más visible fue en la deuda. Los bonos venezolanos, en default desde 2017, tuvieron un rally importante, con alzas de hasta 8 centavos por dólar en algunos instrumentos.
Sin embargo, este movimiento no reflejaría un cambio de fundamentos en el corto plazo ni una expectativa de pagos. En deuda en default, el precio se mueve por la probabilidad de que ocurra una negociación futura y no por un cambio inmediato en la capacidad de pago.
Una parte importante de estas obligaciones está vinculada a Petróleos de Venezuela (PDVSA), la empresa estatal petrolera. Eso complica cualquier negociación, porque hay distintos tipos de bonos, acreedores, litigios y reclamaciones.
Incluso en un escenario constructivo, el proceso sería largo, técnico y complejo. Entre deuda soberana, PDVSA, préstamos y litigios, las obligaciones externas podrían superar los US$150 mil millones.
¿Qué esperar?
Desde aquí, el mercado va a mirar hechos concretos más que declaraciones.
Por un lado, cómo se ordena el poder dentro de Venezuela y si aparece un camino institucional claro después del anuncio. Sin eso, es difícil pensar en una mejora sostenida del escenario.
Por otro, qué señales aparecen sobre sanciones y la relación con Estados Unidos. Ese marco define qué tan viable es atraer capital, exportar petróleo y acceder a financiamiento externo.
Venezuela hoy transa como un evento binario. Los bonos reflejan la opción de un acuerdo futuro, mientras el petróleo concentra el mayor potencial económico, pero su materialización es lenta y depende de gobernabilidad.

COPEC Forestal Arauco ingresó al sistema de evaluación ambiental un proyecto eólico por US$625 millones. Considera 57 aerogeneradores con capacidad instalada de hasta 410,4 MW, un sistema de almacenamiento en baterías y una línea de transmisión de 28 km.
SQM-B Junto a Codelco formalizó una alianza estratégica para el desarrollo de litio en el Salar de Atacama mediante una fusión que creó Nova Andino Litio SpA. La operación se enmarca en la política del Estado de fortalecer el control sobre el litio.

El miércoles, el foco estará en Estados Unidos con tres datos: el informe ADP de empleo privado, el Índice ISM de servicios y las solicitudes de hipotecas. En Europa, ese mismo día se publicará la inflación del mes.
El jueves se conocerán las cifras de productividad en Estados Unidos, la tasa de desempleo en la Eurozona y los datos de inflación en China.
Finalmente, el viernes se publica el reporte laboral de diciembre en Estados Unidos, con cifras de creación de empleo, desempleo y empleo en manufactura. Además, Brasil entregará su dato de inflación, clave para las expectativas de política monetaria en ese país.










